martes, 1 de diciembre de 2015

El MODELO SUELO INTELIGENTE (MSI)

MODELO SUELO INTELIGENTE (MSI) 

tiene como objetivo coadyuvar  en la  recuperación y reactivación del suelo agrícola, manteniendo el equilibrio ecológico mediante la  aplicación metódica de  un pool de microorganismos,  (bacterias y hongos) buscando recuperar  los  suelos,  que  a causa del modelo agronómico convencional poco a  poco se han ido saturando y han desmejorado la disponibilidad de nutrientes, modificando  el pH y evitando que los iones sean absorbidos por las plantas.

La multifuncionalidad de los microorganismos en los sistemas agrícolas, se expresa de acuerdo a una serie de factores bióticos, como la competencia con otros microorganismos, la composición biológica del suelo, el reconocimiento planta microorganismo y viceversa. Igualmente, factores abióticos, como la climatología, las características físicas y químicas del suelo, que influyen directamente en el tipo de interacción de estos organismos y la expresión de los efectos benéficos determinantes en el desarrollo de las especies vegetales.

Existe una amplia gama de interrelaciones entre especies de microorganismos en los ecosistemas, tales como sinérgicas, antagónicas, de competencia física y bioquímica, moduladas por múltiples y complejos factores bióticos y abióticos.

En este modelo (MSI) se utilizan microorganismos, específicamente funcionales, como fijadores de nitrógeno, solubilizadores de fosfatos, potasio, calcio y promotores del crecimiento vegetal, además bio controladores, bacterias y hongos  entomopatogenos así como inhibidores de enzimas; estos normalmente, compiten por espacio y por nutrientes. Las asociaciones entre los microorganismos inciden en la interacción suelo planta que repercuten de forma directa, en el crecimiento y en el desarrollo de las especies vegetales.  
Los microorganismos del suelo requieren condiciones específicas para avanzar  y en este caso el exceso de  sales  y  minerales  expuestos  en los  suelos de vocación agrícola facilitan su subsistencia proporcionando fuente de energía y dinamizando su reproducción; en la  búsqueda por el respeto de los hábitats naturales y la conservación de la biodiversidad, así como la  rehabilitación del suelo.  Este  modelo (MSI) propende  por  establecer  de manera conjunta el principio de  biorremediación; demostrando que  su funcionalidad permite el equilibrio y dinamiza la  nutrición de las  plantas toda vez que  cuando esto ocurre las  características físicas de ellas se  refleja de  manera  evidente, mejorando la comprensión de la fertilidad inherente de la tierra como base de la productividad y salud de los cultivos; así como el desarrollo de estrategias agrícolas mejoradas.


Es difícil predecir el resultado de las interacciones entre plantas y microorganismos benéficos del suelo y, más aún, entre las especies de microorganismos; no obstante, las comunidades microbianas asociadas con el sistema de raíces, se considera que desempeñan un papel clave en el desarrollo de prácticas agrícolas sostenibles ya que  los  microorganismos  interactúan con los  minerales que se  encuentran depositados  en el suelo, consumiéndolos  y desdoblando estos  en enzimas y aminoácidos, reduciendo estos  en agua  y CO2  que  se comportan como alimento a las  plantas y apoyando la  fotosíntesis; coadyuvando de  manera inmediata en la nutrición y ofertando la  oportunidad para que  la  planta siga  su proceso  metabólico de manera  natural.

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