SUELO INTELIGENTE
El recurso vivo más dinámico grande, más
extenso; no somos los humanos;
son los microorganismos , la Tierra es
un planeta microbiano; es
impensable la cantidad de
seres vivos que alberga el
universo. Los microorganismos sostienen la vida en la Tierra. Nada sería igual
si no fuera por los microbios. Los
humanos siempre miramos desde la perspectiva de los humanos,
pero nunca nos
atrevemos a mirar quien es superior
a nosotros,
De alguna forma podemos decir que los microbios dominan la
Tierra y nos someten a sus condiciones, mantienen los ciclos biogeoquímicos
y el resto de la vida en el planeta. Sin ellos, la vida no sería como la
conocemos.
Ellos tiene los secretos del origen de la vida, están aquí desde
hace unos 3.500 millones de años, nos han precedido y nos sobrevivirán. Pero
además son esenciales para nuestro futuro agronómico, gracias a ellos y a sus
genes podremos encontrar la solución a muchas de las adversidades que hoy sufren los suelos
agrícolas del mundo.
El organismo vivo como sistema inteligente mejor
creado en el universo es la tierra; en
este caso los microorganismos pululan, sobreviven y se sostienen a pesar de las
adversidades críticas que el mismo planeta plantea.
Es cierto
que los
humanos hemos contribuido al desastre ambiental pero también de
una u otra forma hemos
permitido la conservación y
la dinámica de la población microbial
para darle alimento y sostén a los humanos.
Los microorganismos son los
responsables de la
vida de la tierra, a través de su
dinámica poblacional y nos han facilitado alimento, aire, agua, ellos
han permitido absolutamente todo
que provee el universo. Muy a pesar de su importancia, todavía sabemos muy poco
del mundo microbiano.
En el modelo de
suelo inteligente, los microorganismos que se inoculan para
biorecuperar la actividad microbial del suelo, sólo representan una
pequeña proporción.
Los seres
humanos debemos conocer más los
microorganismos del suelo para
aprovecharlos; el hecho de no
verlos visualmente nos permite desestimarlos y no asimilarlos como
colaboradores de la nutrición, ellos desarrollan un proceso metabólico al interior del suelo de
manera constante, dinámico e inteligente y esto les permite mantenerse
vivos y desarrollando una dinámica poblacional en el
suelo.
La inoculación
de microorganismos al suelo agrícola
actúa como un banco de germoplasma cuyo objeto es la conservación de la
biodiversidad microbiológica para evitar que se pierda por la presión de
factores ambientales, físicos y biológicos, y las actividades humanas.
El aporte de microorganismos al suelo,
constituye la parte viva para
convertirlo en un suelo inteligente, porque son los responsables de la
dinámica de transformación y desarrollo.
Estos microorganismos aportados, son bacterias,
actinomicetos y hongos, que al enfrentarse con las algas y protozoarios que son parte natural de
todo suelo se convierten en elementos
nutritivos disponibles al hacer simbiosis liberando nutrientes para la planta, permitiendo un buen desarrollo
vegetal.
Los microorganismos requieren agua para su
crecimiento, además para obtener nutrientes de ésta; ellos requieren de
una fuente de Carbono para sintetizar
los componentes celulares el Nitrógeno el azufre y el fósforo los requieren
para la síntesis de DNA, RNA, proteínas y ATP.
Las bacterias pueden obtener nitrógeno (N) ya sea
fijándolo directamente de la atmósfera, como por ejemplo el género bacteriano
Azotobacter, Azospirillium . También pueden obtener este elemento de compuestos
inorgánicos que contengan N como nitritos, nitratos, sales de amonio o amino
ácidos. Las bacterias pueden obtener azufre de iones de sulfato, sulfito de
hidrógeno y amino ácidos con azufre.
El fósforo es esencial para la síntesis de ácidos
nucleicos y membranas celulares. Una fuente para obtener fósforo son los iones
de fosfato y el ATP. Otros elementos como hierro, cobre, molibdeno y zinc son
requeridos por los microorganismos en pequeñas cantidades. Usualmente tienen
función de cofactores; estos compuestos orgánicos son esenciales para que los microorganismos puedan sintetizar
aminoácidos, convirtiéndose en un alimento complejo.
Al establecerse y actuar de manera
acelerada en la materia orgánica
que es indispensable para el
mantenimiento de la micro y meso vida y la bioestructura del suelo; además toda
la productividad del suelo se basa en la presencia de materia orgánica en
descomposición, jugando un destacado papel en la retención de humedad.
Altieri (1992), afirma que el establecimiento de
nutrientes, fundamentalmente de (N-P-K) debe realizarse, de forma tal, que no
se convierta en una fuente de contaminación, lo que puede solucionarse a través
de la fertilización con la aplicación de microorganismos, atenuando
notablemente los efectos negativos ya
que estos los
microorganismos sintetizan los
fertilizantes facilitando el consumo total de los
nutrientes aportados y revitalizando el suelo y aprovechando la luz
solar para convertirlo en nutrientes para
la planta.
La biofertilización
se explica en el uso de los
microorganismos que se establecen en el suelo de manera dirigida bio
actúan como fertilizante y como mejoradora de las condiciones físicas y químicas
del suelo, porque va imponiéndose principalmente en la fijación de nitrógeno (Azotobacter), y los
hongos Trichoderma y Paecilomyces gracias a
su acción quelante sobre los iones metálicos, forman complejos más o
menos estables y su efecto estimulante en la fisiología de las plantas,
actuando como abastecedor de nutrientes y mejorador de la capacidad de
retención.
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